5 premisas de cambio que no debes desestimar

Me defino como un activista del cambio. Aunque he encontrado en mi camino partidarios y detractores del cambio, siempre le doy tiempo a la tarea de recordarles a mis colaboradores cómo éste puede transformar un proceso de trabajo, haciéndolo más práctico o, incluso, llegar a transformar vidas, haciéndolas más dignas y tolerables.

Un cambio ocurre cuando se genera una diferencia en la naturaleza, condición, posición o percepción de algo. Sin embargo, cuando buscas un cambio centrado en la dimensión personal, podrías encontrarte con otro tipo de desafíos, cuya resolución exige una clara internalización de  estas 5 premisas de cambio de alto valor de dirección personal.

  1. Nadie cambia a nadie. Porque nadie cambia sin su consentimiento. Nadie se siente cómodo obligado a hacer algo que no quiere. Las personas tienen su tiempo y su mejor idea de cómo cambiar. Son ellas mismas, y no otras, las que reconocen cuáles son las mejores condiciones para ese momento. Y esto es algo que las personas saben, sienten o intuyen.
  2. El cambio no se declara, se crea. Aunque pueda brindar cierta cuota de optimismo, nadie cambia mágicamente por afirmar que quiere cambiar. Las personas cambian cuando actúan, no cuando lo desean. Las personas crean cambio, cuando se aleccionan en la acción de transformar su realidad, y le dan a ésta, un nuevo significado.
  3. El cambio más efectivo es el autodirigido. Si bien nadie cambia a nadie, también es cierto que solo tú eres el responsable de la efectividad y dirección de tu cambio. Puedes recibir orientación, nunca está de más. Pero nadie puede hacer por ti lo que necesitas hacer por ti mismo y a tu manera. Solo así el cambio será posible y realista.
  4. Un cambio prepara otro. Cada cambio puede impulsar la consecución del siguiente. Un pequeño cambio puede representar una clara oportunidad para crear el próximo. A la luz de honrosísimas excepciones, casi ningún cambio mayor se logra en el primer intento. Es preferible centrarse en un peldaño, y luego en otro. Crear condiciones es tan importante como tomar acción.
  5. Nada cambia si tú no cambias. No esperes que nada sea distinto si lo sigues viendo de la misma manera. Si una situación cambia es porque antes cambió tu manera de percibir o interpretar una situación. La misma es, en su condición de presente, estática. Las soluciones son dinámicas, múltiples. Y la mejor solución siempre eres tú. El cambio es siempre un asunto de perspectiva.

Photo © Rekiem

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