5 características de las parejas funcionalmente integradas

En vida de pares, no se trata de intercambiar roles, se trata de compartirlos. Las parejas funcionalmente integradas son más auténticas y sinceras porque están menos sometidas al engaño y redefinen constantemente sus intercambios. ¿Estás en la búsqueda de  nuevas experiencias en el amor y el sexo? Te ayudará tomar en serio este post.

Las parejas funcionalmente integradas:

  1. Se unen sobre elecciones libres y mutuamente elegidas.  Su unión no está condicionada por presiones sociales, expectativas familiares o de terceros. Cada cual y cada quien posee un claro sentido de su historia personal y su proyecto de vida que les permite elegirse como pareja formal y luego afectiva. Nunca pierden su interdependencia. Saben que una relación sólida está compuesta por tres actores: tú, yo, y nosotros.
  2. Extienden su identidad y afectos en la vida social.  Comparten intereses comunes y prácticas que integran o complementan sus afectos o expectativas de autorrealización. Son reconocidos por otros como compañeros de reto, éxito y soporte. Se motivan uno al otro a conseguir lo que quieren, apalancar sus ambiciones y desarrollarse como personas.
  3. Son libres en el despliegue de su sexualidad.  En sus relaciones íntimas de pareja, gozan del sexo y de su libre sexualidad. En la cama, liberan su sexualidad sin renunciar a condición femenina o masculina. Ambos toman una posición activa sobre la demanda de la seducción y el sexo. Resguardan frecuentemente el cuidado del otro a través de la práctica de la pasión amorosa.
  4. Construyen sus propios criterios éticos. Instauran relaciones mutuas de reconocimiento e igualdad. Sus valores éticos y morales regulan sus conductas y comportamientos prácticos sobre el amor, el sexo, la familia, educación de los hijos y el trabajo. Lo que es igual no es trampa. Lo que es igual pal pato lo es también para la pata. Si el varón toma un día para beber con los amigos, ella también tiene derecho a un compartir con sus amigas.
  5. Suprimen el ejercicio de la violencia.  Son perspicaces en la detección temprana de formas sutiles de violencia como la distancia emocional y la indiferencia afectiva. Están orientados al diálogo para la resolución de conflictos y no toleran formas desproporcionadas en relación con el poder como amenazas de desamparo y abandono, maltrato y abuso psicológico.

Photograph by Odua

[mc4wp_form]